La hepatitis B y C son infecciones que la mayoría de personas asocia con agujas, transfusiones o alcoholismo. Lo que pocos saben es que la hepatitis B y C también se transmiten por vía sexual, y que pueden estar presentes en el cuerpo durante años sin dar ninguna señal visible. Si tienes una vida sexual activa, esto te importa más de lo que crees.
Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que más de 300 millones de personas en el mundo viven con hepatitis B y C crónica, y la mayoría no lo sabe. No porque sean descuidadas, sino porque el virus no avisa. La hepatitis B es entre 50 y 100 veces más transmisible que el VIH por vía sexual, y a diferencia del VIH, tiene vacuna. Eso significa que una infección que se puede prevenir sigue circulando en silencio, en parte porque nadie la puso en la misma conversación que el resto de las ITS.
Silenciosas, pero no inofensivas: todo sobre la hepatitis B y C
La hepatitis B se transmite a través del contacto con sangre, semen u otros fluidos corporales de una persona con la infección. El sexo sin condón es una de las vías más comunes. La hepatitis C se transmite principalmente por sangre, pero también puede ocurrir por vía sexual, especialmente en prácticas que implican contacto con sangre. Ambas pueden no producir síntomas durante meses o incluso años, mientras el virus daña el hígado de forma silenciosa. Cuando los síntomas aparecen, como fatiga persistente, coloración amarillenta en la piel o los ojos, o dolor abdominal, el daño puede llevar tiempo acumulándose.
Lo que cambia todo es saber a tiempo. La hepatitis B tiene vacuna, y es altamente efectiva. Si nunca te has vacunado, este es un buen momento para preguntar. La hepatitis C, por su parte, tiene tratamiento antiviral moderno con tasas de curación superiores al 95% en la mayoría de casos. Ninguna de las dos es una sentencia. Sí son una razón para conocer tu estado.
Conocer tu estado es el primer paso
El 28 de julio es el Día Mundial contra la Hepatitis, y la fecha no es solo para los libros de medicina. Es un recordatorio de que millones de personas en el mundo viven con hepatitis sin saberlo, porque nunca tuvieron síntomas y nunca se hicieron una prueba.
Hacerte la prueba es la única forma de saber si el virus está presente. En AHF Guatemala ofrecemos prueba de hepatitis y orientación sobre ITS de forma gratuita y confidencial. Si tienes dudas sobre tu estado o quieres saber más sobre la vacuna contra la hepatitis B, escríbenos por WhatsApp o acércate a nuestras sedes. Tu salud también merece un espacio amable.
Preguntas frecuentes
¿La hepatitis B y C se pueden transmitir por sexo? Sí. La hepatitis B se transmite con facilidad por contacto sexual con fluidos corporales de una persona infectada. La hepatitis C también puede transmitirse por vía sexual, especialmente en prácticas que implican contacto con sangre. Usar condón reduce significativamente el riesgo.
¿Existe vacuna contra la hepatitis? Sí, para la hepatitis B existe una vacuna altamente efectiva. Para la hepatitis C no hay vacuna disponible actualmente, pero sí existe tratamiento antiviral con altas tasas de curación.
¿Cómo sé si tengo hepatitis si no tengo síntomas? La única forma de saberlo es mediante una prueba. La hepatitis puede estar presente durante años sin síntomas visibles. Hacerse la prueba es el único camino para conocer el estado real.
¿La hepatitis tiene cura? La hepatitis B crónica no tiene cura definitiva, pero sí tratamiento que controla el virus y previene daño hepático grave. La hepatitis C, en cambio, tiene tratamiento antiviral con tasas de curación superiores al 95% en la mayoría de casos.





